Corrientes, los médicos y amigos.

Antes de salir de viaje nos pusimos vacunas e hicimos algunos controles médicos para estar tranquilos. A la hora de hacer mamografía y ecografía  de rutina no conseguimos turno antes de los dos meses, asi que decidimos resolverlo en el camino. Y así fue como en Corrientes, Guille, una gran amigo de Nachi nos ayudó con el mamotest, un maravilloso proyecto que emprendió y que le da una mejor calidad de vida a muchas mujeres y todo salió perfecto.

Caro, fue compañera mia de la carrera de coaching, nos hicimos amigas y tuve el placer de que me recibiera en su maravillosa ciudad como amiga y como gran médica que es. Su generosidad es enorme! Estuvimos también con Cyntia su marido y sus preciosos hijos que nos recibieron en su casa y pasamos un día lindísimo.

Corrientes se había inundado hacía unos días y mucha gente se movilizaba para ayudar a los damnificados. La onda de la gente es espectacular, todos te tratan muy bien, sentimos que la gente es muy alegre y siempre está dispuesta a darte una mano.

Muuuucho Calorrrrrr!!!! No quedaba otra que tirarse al río o meterse en alguna estación de servicio con aire a jugar un partido de cartas!

Estacionamos en la costanera, frente al inmenso rio Paraná, y la sensación de que el mundo empieza a ser el jardín de tu casa.

 

Nos llevamos de esta ciudad un virus que nos paso por encima a todos con una gastroenteritis que para vivir en un colectivo no la recomiendo para nada. Todo terminó siendo de las experiencias más escatológicas que me tocó vivir. Fueron varios días y todo nuestro paso por Chaco que anduvimos apestados tratando de salir del calor de una vez. En Ceibalito, Salta nos esperaba mi amiga Sofi y sus hijos. Que largo fue el viaje y que ganas de llegar !